5 Lecciones que podemos aprender de los niños

Los niños tienen algo increible dentro de su simplicidad. Tal vez no sepan mucho acerca del mundo, pero de cierta forma, esta es su fortaleza más grande. Crecer expande nuestra visión del mundo, pero hay algunos valores básicos que son muy saludables y que vamos olvidando con la edad. Estos son algunos de ellos:

No tienen miedo.
Nacemos con miedo solamente a dos cosas: A caernos y a los ruidos fuertes. Todos los demás miedos son implantados por la gente con la que crecemos. Algunos de estos miedos son legítimos y necesarios para vivir en un mundo moderno, como ser atropellados, por ejemplo. Otros son completamente inservibles y lo único que hacen es alejarnos de nuestro mejor YO. Piensa un momento cuales de tus miedos te protegen de cualquier daño y cuales son ilogicos.

No existen los límites sociales.
Un niño no tiene problemas para platicar con cualquier persona hasta que le dicen “nunca hables con extraños!”. Algunas veces esto va mas allá de nuestra niñez y se queda dentro de nosotros. Los extraños son gente realmente interesante en un principio, además, un amigo antes de convertirse en eso era un extraño, ¿no es así?. En pocas palabras, por que insistimos en tener momento incomodos mientras subimos o bajamos en un elevador. Quien sabe a quién podrías conocer o lo que podrías aprender con solo mantener una pequeña conversación con un extraño. Recuerda, todos somos humanos.

Curiosidad y asombro sin fin.
Cuando eres un niño, cualquier actividad puede ser divertida por horas y horas. Jugar con lego, a las escondidillas o con muñecos de acción parecen ser fuentes de felicidad interminables. Como adultos, apenas podemos ver un programa de TV por media hora sin empezar a buscar algo mejor. Estos últimos dias he estado intentando revivir mis dias de infancia viendo el mundo desde otra perspectiva. Encontré que si me esfuerzo por encontrar la belleza en cosas pequeñas (naturaleza, arquitectura, arte, etc) lo puedo lograr. Toma un segundo para ponerle atención a algo, un ejemplo básico puede ser un árbol. Si puedes encontrar la belleza intrínseca en las espirales de la madera, puedes aplicar ese mismo principio para cosas incluso más grandes y fantásticas.

Amor incondicional
Los niños no se andan con rodeos cuando se trata de amor. Si le sonries a un niño, seguramente te regreserá una sonrisa de oreja a oreja por el simple hecho de estar ahí presente. Los niños no condicionan su amor esperando algo mejor a cambio, solamente lo hacen y listo. Esto es dificil de lograr en la adultez, sin embargo, los beneficios que tiene son impresionantes. ¿Qué es más divertido, sonreír o hacer gestos de enojo, golpear a alguien o abrazarlo? Esa es la idea.

Se vale jugar.
Llegar a cierta edad no significa que debemos comportarnos de esa edad todo el tiempo. La madurez es algunas veces algo sobrevalorado. La vida no debe ser tomada tan enserio porque todo es temporal y en algun momento se acaba. Comportate como niño de vez en cuando y diviertete disfrutando el momento.

¿Qué otras lecciones se les ocurre que podemos aprender de los más jovenes?

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